Para empezar aclaro que estoy bajo la influencia de drogas legales (también conocidas como antigripales) y que me tardé en escribir esto porque, o usaba las manos para limpiarme la nariz o las usaba para escribir y es que la verdá eso de escribir mientras se me escurre el moco la neta no se me da… me dan como cosquillitas entre la nariz y los labios (justo donde escurre) además mi lengua no es lo suficientemente larga como para hacer la función del papel “higiénico”.

Total que si fui, después de tanta incertidumbre, indecisión y nerviecitos por conocer cosas nuevas, inesperadas y místicas, me apreté los webos (metafóricamente) y fui. Conseguí aventón en Craigslist. Puse mi super clasificado: Apuesto joven veinteañero provinciano busca aventón a festival de música (quedó justo al lado de “Desperate college girls looking for a ride to hippie festival” obvio el mío iba a recibir más respuestas). Después de que un wey se me rajó (supongo que me descalificó por el clasificado siguiente), me llamó una tal Katie. Katie it is.

Salimos Katie, Jack Kerouac (versión fémino-asiática-petite-fuma-puro), Crazy Bitch, Liz y Amargator a las 7:30am (tirándole a las 8:20am) del sábado. Nos subimos al carro y yo, tan precavido como siempre, olvidé mi disco “amargator going to sasquatch mix vol 1” y pues me tuve que chutar dos discos de weba (y lo peor es que uno lo escogí yo dizque pa’ probar algo nuevo ñeee). La conductora soltaba en ocasiones el volante para zangolotear su melena, ocasiones que yo aprovechaba para pensar en mis seres más queridos y en la falta que me hace tener un testamento (lo que hace uno para matar el aburrimiento). Llegamos en tiempo récord (2hrs 28 min).

Cual guardabosques canadiense, inspeccione la zona y busqué el mejor lugar para instalarme. Obvio escogí el peor porque, aunque era el más plano, tenía muchas piedras. Mis acompañantes tenían algunos problemas para levantar su tienda (no distinguían entre el sleeping y la tienda de campaña). Citando a Miguel, hay una línea muy delgada entre ser noble y ser pendejo, yo soy pendejo. Así pues, levanté no sólo mi tienda, sino la de ellas y para variar no obtuve más allá de un “good job, Jeisus”. La puta madre, ni un pinche tenkiu. Pero equis, ya estaba en el Sasquatch, ya estaba en el concierto de mi vida, ya me podía considerar un hippie, ya nada me podía deprimir. Al menos eso pensé hasta que vi el precio de las chelas. 12 putos DLLS. Como dijera Marianito ¡¡¡no pinches mamen!!! (en letras rojas estilo ¡POW! de serie de Batman de los 70). En efecto la comida cara (y pinche), la bebida cara (y fría, al menos), los baños gratis (y portátiles [con un nombre muy especial, casi mágico: honey buckets]).

El primer día de conciertos me la pasé medio pedo y medio triste y medio pedo. Salimos los 5 alegres compadres (y comadres) hacia las puertas del concierto. En el camino Crazy Bitch perdió su boleto e hizo que se regresara su séquito (Liz y Jack Keouac) a buscarlo. Katie y el mexican curious siguieron el camino amarillo hacia la felicidad (más bien gris grava). Hacía mucho pinche calor. Tanto que me quemé de un solo lao ¡JA! (mi cuello está significativamente más rojo del lado izquierdo que del lado derecho y sí, sí use bloqueador/bronceador/crema anti rayos fuchi fuchi del sol y qué bueno que la usé [pero no le digan a mis machos amigos]).

The Gorge Llegamos al “main stage” y no pude más que decir “la puta madre”. No podría describir el escenario sin recurrir a mis típicas, monótonas y exageradas expresiones (como “de no mames”, “de webos”, “la superchingonería hecha escenario”) así pues, para evitar expresiones vagas (y pendejas), anexo fotografía panorámica (o un intento de). Bien dicen que una imagen dice más que mil palabras, en mi caso tal vez sean unas quince mil (y probablemente el 50% tengan que ver con el verbo “mamar”).

Katie andaba en busca de sus amigos y me pidió que me quedara con ellos (era difícil ocultar que iba solo). Caminamos entre la multitud (escuchando a los Fleet Foxes [una mezcla de Beirut y Devendra Banhart]) y mientras más nos acercábamos a sus amigos más me hacía pendejo y fingía perderla entre la multitud. El pinche amargator tenía que salir. Me separé y (como se debe hacer en cualquier caso de separación) compré una chela, la destapé y absorbí de un jalón todo el contenido, setecientos mililitrotes entraron en chinga a mi sindesayunar cuerpo. Yesica estaría orgullosa de mí (mi mamá tal vez no tanto). Después de esa chela le siguieron varias más y otros grupos (Beirut, mega M.I.A, The National, Ozomatli). En una de esas me senté a la sombra de un árbol y me quedé dormido. Qué bonito es despertar medio pedo en el pasto, en la sombra, escuchando música en vivo. Medio patético si lo vemos desde otro punto de vista (por aquello del teporochazo) pero pues así andaba la mitad de la gente (la otra mitad ya estaba más allá del teporochi loco state). Ese día (después de sobrevivir una cruda de 2 hrs y un escándalo interno por haber comprado una cajetilla de cigarros en 10 dlls) terminó con Modest Mouse y REM que rockean muy chingón.

Crazy Bitch hizo drama esa misma noche (me cuentan y por ese motivo el mote de perra loca jajajaja como que se escucha más culero en español). ACLARACIÓN: Amargator es todo bondad y todo amor y no pone apodos (salvo Gerundio), las amigas de Crazy Bitch fueron las que le llamaron así. Resulta que, bajo los influjos de NINGUNA sustancia tóxica, Crazy Bitch tuvo un ataque de depresión/ansiedad/telebritni y se puso a chillar a moco tendido (a tal grado que despertó a nuestros geeks vecinos). A la mitad de la noche se fue, rodeada del escenario perfecto para el drama: lluvia, soledad, en tierra desconocida y a 50 km de la ciudad más cercana. Cuando sea grande quiero ser como ella. Esa noche llovió cabrón. Afortunadamente mi tienda de campaña de 27.99 dlls (y a 3 meses sin intereses) aguantó como las chingonas y no dejó pasar más que dos gotitas de agua que sirvieron adecuadamente de despertador. Bueno, eso y la plática que traían Jack Kerouac, Liz y Mr. IHaveGoogleAllOverMyBody acerca de Crazy Bitch.

Salí de la tienda con esa típica actitud desentendida e indiferente que generalmente uno tiene cuando despierta y avancé rápidamente hacia los honey buckets con esa típica prisa que generalmente uno tiene cuando uno tiene ganas de cagar. Regresé (con esa típica expresión de alivio) y saludé a las conocidas y a los “por conocer”. Mr. IHGAOMB (me da weba escribirlo otra vez) intentaba (como todos los intentos que no llegan a concretarse: sin éxito) prender un asador. Dile a Mr. Handyman que te ayude (balbucea Liz). WTF? Yo Mr. Handyman? Si supieran que una vez no pude colgar un pinche cuadro y que dejé cuatro hoyos en la pared y que colgué unos tendederos que se cayeron a la primera prenda de ropa colgada y que generalmente prefiero pagar porque alguien más lo haga. Pero bueno, ellas no lo sabían y no las iba a defraudar. Así pues Jesús dijo préndase el carbón y el carbón se prendió y al séptimo día dijo lo que he creado es bello y descansó y se comió un hotdog. Y se tomó unas chelas que Mr. IHG… le dio.

Ese día los conciertos estuvieron más relax. Menos pedo y música más suavecita, salvo por los Kooks que nos pusieron a brincotear cual chapulines en comal (por ver a los Kooks (y por pendejo) me perdi a Tegan y Sara y a Death Cab for Cutie, pero valió la pena, osease, vi espectáculos tipo girls gone wild on springbreak) y Blue Scholar que traían un hip hop muy chido. Ese día pasé la mayor parte del tiempo con Mr. IHGAOMB y su hermana y su esposo (el de su hermana) y terminé viendo a The Cure en estado elevado con probabilidades de procesos atmosféricos, rayos sísmicos y temblamientos de tierra. Tuve la fortuna de regresar con bien (si a ese estado se le puede llamar bien) a mi tienda. Dije cortésmente (en algún tipo de arameo antiguo (que seguro me enseñó Ricardo)) “hasta mañana” y zaz me arrojé a los brazos de morfeo (y a las chingadas piedritas que no quité cuando puse la tienda de campaña).

Como dijera Control Machete: domingo en la mañana, este dolor de cabeza yo no lo traía todo me da vueltas pero qué tal el tequila… aunque aquí no aplica porque más bien era lunes y no tomé tequila. Bueno, pero la sensación es lo que cuenta. Afortunadamente cargo con mi dotación de aspirinas, sales de uvas y cotonetes a todos lados.

Último día, el más esperado. Levantamos el campamento y me rocié de desodorante para disfrazar un poco el aroma a three-day-camping que no a todas las chicas les gusta. Ese día me alejé de todos y decidí pasar el día por mi cuenta (otra vez). Preparé la mochila con dos botellotas de agua y dos cervezas, me unté 3 veces la crema anti fuchi sol y me preparé para estar parado por al menos 6 horas. Me comí una sopa que sabía de la chingada y una coca. Aún eran las 11 del día y los eventos que me interesaban no empezarían sino hasta las 2pm. Decidí descansar lo más posible. Dormité en la sombra de un árbol (otra vez) cerca de uno de los escenarios menores. Desperté casi a las 2 y fui a ver a los carismáticos Hives. Mucha vibra, mucha energía y eso que nomás nos dieron hasta un 69% de su capacidad real. Después de eso hice visita de rigor a los honey buckets y regresé. Me metí entre la gente hasta donde pude y, aunque no estuve en primera fila (desafortunadamente esa visita a los honey buckets me hizo perder valioso tiempo) mi lugar fue privilegiado.

Salieron Rodrigo y Gabriela con unas guitarras brutales que prendieron al público muy cañón, tocaron algunos de sus éxitos y pedacitos de covers como Wish you were here (que todo el mundo coreo). Después salieron los Flight of the Conchords y cantaron It´s bussiness time, Robots, Alby the Racist Dragon, Mutha’uckas, Bom y una que no sé el nombre pero que es nueva (o al menos nueva para mí), todos nos cagábamos de risa aunque ya nos sabíamos los chistes, ojalá así se rieran de mis chistes móndrigos.

Después vino Mars Volta con show por demás pesado y difícil de digerir. A mí me costó mucho trabajo seguirles el ritmo. Definitivamente no es mi onda, al menos no en vivo. Pero bué estuvo chido sentir como la cerilla de mis oídos se aflojaba con cada alarido del vocalista.

The Flaming Lips Por último, los grandes, Los Flaming Lips con un show lleno de magia, ciencia ficción, marcianos, astronautas, confeti, globos, guitarras, viejas encueradas, pelotas, naves espaciales, efectos visuales chingones, luces, gusanos gigantes y coros, muchos coros de la gente. Anexo video de su entrada para evitarme la vergüenza de hurgar diccionarios para encontrar sinónimos a mis ya mencionadas monótonas palabras. Un show maravilloso, majestuoso.

Cumplí mi tercera meta en la vida (la segunda era ver a Daft Punk), 3 more to go.

Cansado hasta las pestañas, caminé hasta el automóvil y esperé paciente por Katie y las demás. Regresábamos a Seattle y nos topamos con un australiano (con cara de gringo) que traía un cartoncito con el nombre de la ciudad a la que nos dirigíamos. Lo subimos (no sin antes discutir si parecía o no un asesino serial o testigo de Jehová), lo adoptamos y le pusimos Pupi de cariño. Llegamos a Seattle (por fortuna/gracia divina/coincidencia de no toparnos ningún camión sin luces) a las 3:30am. Me despedí de Katie y las muchachas y de entre los escombros saqué fuerzas para caminar las tres pinches cuadras que me separaban de un necesario, gratificante y suculento baño. Me bañé, me dormí y, suena a chiste pero, soñé que era feliz. Lo malo es que desperté, pero eso sí traigo una pinche sonrisita de cerveza de 12 dlls que ni este pinche catarro maléfico me la quita.

Notas varias:

Jack Kerouac se apoda así porque se sentía Jack Kerouac (en sus palabras).

Rodrigo (de Rodrigo y Gabriela) hizo el viejo truco de tocar la guitarra con una botella de chela.

En efecto, en el show de los Flaming Lips salieron mujeres encueradas.

REM y los Flaming Lips aprovecharon para demostrar sus tendencias políticas.

Los Flaming Lips llegan al escenario en una nave espacial.

En algún momento antes de que empezara Mars Volta pusieron una canción de Pedro Infante en los altavoces.

Beirut interpretó una canción de Caetano Veloso.

La única cerveza mexicana que vendían era Modelo.

Los honey buckets huelen a todo menos a miel.

La felicidad está a una caguama de distancia.

(el video lo subo a youtube en la noche junto con otras foticos)

Besitos mil…

4 commins a “Amargator vs. Sasquatch”

  1. karlatone dice:

    está poca madre tu crónica amargator.
    me sentí ahí. me dio mucha risa eso de honey buckets…dobabes, jajajaja.

    el escenario está divino. una vez vi un concierto con un paisaje muy chido en toulon, sólo que ahí, además estaba el mediterráneo. qué suave que viste a todos esos grupos tan chidos, yeah man.

    rockeaste.

    k

  2. 4 sure dice:

    yo opino que si

  3. Feroz dice:

    Esteeeeee….. ya se me olvidó…. regreso en media hora.

  4. amargator dice:

    ejem… bueno, ya estoy de regreso…

si puede, dígalo con groserías